Por algún motivo que desconozco, las redes sociales se me han inundado de un debate internacional sobre la piratería. No me voy a meter en ese debate, pero debo admitir que de tanto leer «pirata», me han entrado ganas de jugar a… a un juego de piratas. Videojuegos con temática pirata hay unos cuantos… Pero en recreativas no conozco tantos; el Pirates, el Buccaneers y el de esta entrada: Skull and Crossbones.
Ficha técnica
- Título: Skull & Crossbones
- Plataforma: Arcade / Recreativa
- Desarrolladora: Atari Games
- Género: Beat’em up
- Nº Jugadores: 1-2
- Año: 1989

Skull & Crossbones es un juego estilo beat’em up donde encarnamos a un dúo pirata: un tuerto llamado One-Eye (¡qué nombre más original!) y a su compañero Red Dog (si somos el segundo jugador). Un hechicero malvado les ha robado todo su botín, así que nuestro valeroso pirata tendrá que ir asaltando diferentes barcos y su correspondiente isla cercanas para recuperar su tesoro robado. En cada sitio unos cuantos piratas o seres sobrenaturales nos impedirán nuestro paso para llegar al botín. Así que tendremos que liarnos a espadazos para avanzar. Menos mal que para ello contamos con un sable mágico, cuyo poder mágico se recupera con monedas. Cuanto más magia posea nuestro sable, más daño haremos a nuestro contrincante.
Un pirata, haciendo cosas de piratas
En cada lugar (o fase), existen unas marcas equis (X) en el suelo. Las blancas desentierran algún tesoro y cuando pisemos las rojas, nuestro personaje hará alguna acción (saltar al otro lado, usar una cuerda…) necesaria para seguir avanzando.
Existen dos tipos de pases que se van intercalando. Las fases de barco, donde empezaremos en nuestro barco y abordaremos un barco enemigo. Al final, nos esperará un jefe pirata enemigo, una moza en apuros y un montón de botín. El otro tipo de fase ocurrirá en una isla cercana y son algo más variadas. Una será una fortaleza española, un campamento ninja (sí, ninjas en el Caribe) y una isla maldita llena de monstruos. Al final de estas fases también te esperará un jefe,



Todas las fases disponen de pequeñas variaciones en la ruta, otorgando un poco de variedad a las mismas. Que por lo general serán simples y con poca variedad de enemigos.
Después de cada batalla, tendremos la opción de elegir la dificultad de la ruta siguiente. Aunque esta «dificultad» consiste en qué punto de la fase empezamos. Al principio en difícil, por la mitad en medio y casi al final en fácil. Pero, la mayor dificultad del juego viene en lo limitado en movimientos que está nuestro personaje. A pesar de que podemos bloquear con la espada y dar espadazos traseros, tenemos que dar a un botón para que nuestro pirata se dé la media vuelta. Cosa que dificulta un poco la tarea a la hora de dar espadazos y acabar con los enemigos, pues es bastante lento moviéndose.



El maldito loro
A nivel sonoro el juego tampoco es el no va más. Tiene melodías simples, aunque ninguna especialmente molesta. O no lo parecen tanto, gracias a lo que es realmente molesto: el loro. A lo largo de toda la aventura nos acompaña nuestro loro. Cada vez que empecemos a desenterrar un tesoro, cogemos botín o de forma totalmente aleatoria, el loro dirá una frase. Algunas veces, repitiéndose como un disco rayado si hacemos alguna acción de manera consecutiva. Puede llegar a ser muy molesto.
El dinero te da la vida
En este juego, de manera literal. La vida inicial de tu personaje depende de la cantidad de créditos que tengas metidos en la máquina. A pesar de que hay objetos que curan (botellas y uvas) dan poquísima vida. La mejor manera de curarse… incluso de una dramática muerte es ¡Metiendo moneda! ¡Qué piratas los desarrolladores!
Meter una monedita hará que milagrosamente recuperes bastante salud y hasta se te limpie la camisa. Sí, porque este juego tiene un punto de sangre. Cada vez que hieres o te hieren, salta la sangre. Y tus heridas se muestran en una mancha se sangre que va creciendo en el pecho de tu camisa. Cuando llegue a cero, nuestro pirata morirá de una manera digna de la mejor tragedia griega. Pero el «ka-ching» de las monedas, resucita a cualquiera.


Una aventura para pasar un ratito
Afortunadamente, el juego no es muy difícil per se. Las mayores dificultadas está en lo lento que te mueves, en lo pesados que pueden ser algunos enemigos y el enfrentamiento con el mago; el cual sí es bastante peliagudo por unas bolas paralizantes que te envía. Y el juego es muy corto. En una media hora lo has completado.
Por tanto sólo lo recomendaría a los que quieren jugar a algo y tienen realmente muy poco tiempo, o para aquellos que tengan curiosidad. El catálogo de recreativas tiene opciones mejores, incluso con temática pirata.



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