Entre los niños de los ’90 era habitual coleccionar álbunes de cromos y pegatinas. Los había de todo: de películas Disney, de series de televisión del momento, deportivos e incluso de marcas de juguetes. Uno de los que coleccioné en su día, y aún poseo, es Monster in my pocket. No conocía de qué venían, pero los diseños de los monstruos me encantaban. Incluso había unas figuras monocromas que también tuve. El álbum de pegatinas es una maravilla: cada monstruo tiene su ficha de estadísticas y una mini historia del origen, ilustraciones tipo viñeta y un tablero repartido por todo el álbum para jugar con las figuras. Es único en su especie.
No fue hasta años después que me enteré que la franquicia Monster in my pocket es de una serie de figuras/juguetes coleccionables creada por dos ex-miembros de Mattel en 1990. La franquicia luego se expandió a un juego de tablero, serie de dibujos animados (la original producida por Hanna-Barbera), juegos de cartas coleccionables (cuyo primer set se compiló en formato pegatinas en el citado album de Panini), cómics y hasta un videojuego.
El videojuego Monster in my pocket fue lanzado en 1992 para la consola NES y desarrollado por Konami.
La trama
La trama del juego está basada en esencia en un cómic que hubo en la época, pero cambiando a los protagonistas.
Warlock, en su ansia de poder, desea dominar a todos los monstruos y criaturas. Para ello crea un hechizo que empequeñece a todos aquellos que osen ponerle resistencia. Casi todos los monstruos acaban poniéndose de su lado. Pero el hechizo es saboteado y acaban todos miniaturizados. Aún así, Warlock manda a los monstruos bajo su dominio a la casa del Miles, donde viven despreocupadamente Vampiro y Monstruo, los dos únicos monstruos que no se le han aliado. Ambos protagonistas deciden entonces dirigirse a Montaña Monstruo para acabar con Warlok.
En el juego, la trama es un mero contexto para ponernos en situación. Pero a nivel jugable, aparte de los protagonistas, los enemigos y los escenarios, no tiene ninguna importancia.
Dos monstruos contra montones de monstruos
El juego es una aventura de acción plataformera sin demasiadas complicaciones. Tanto Vampiro como Monstruo tienen los mismos movimientos: salto, salto doble, un ataque y coger algunos objetos específicos para lanzarlos contra los enemigos. Así que todo consiste en ir avanzando por los niveles mientras vamos atacando a los enemigos y saltando algunos obstáculos. Existen seis niveles diferenciados de diversa ambientación: interiores de la casa, jardín oriental, alcantarillas, una zona en construcción y la montaña. Cada nivel está dividido en dos áreas o pantallas y un jefe final.
Podemos jugar solo o en cooperativo. Puedes elegir con qué personaje jugar. El segundo jugador, siem ambargo, se queda con el personajes que no haya elegido el 1P. Cada enemigo básico eliminado da puntos y al final de la fase, habrá una pantalla en donde mostrarán los puntos totales conseguidos por cada jugador (o los de uno, si jugamos solo). Esta puntuación sirve para ir ganando vidas extras y para otorgar al juego algo de competitividad en el modo dos jugadores.
El personaje admite cinco golpes antes de perder una vida. Hay unas pociones que nos recuperan un golpe repartidas por todos los niveles. Empezamos con tres vidas y esas, más las que ganemos con la puntuación acumulada, son las únicas. El juego no tiene continues ni passwords.



El juego no es difícil una vez pillado el truco de cómo atacan y se mueven algunos enemigos, los cuales mueren en su mayoría de un golpe. Excepto la última fase, donde la cosa se complica un poco, ya que los enemigos son un poco más resistentes y sus ataques tienen mayor alcance. Aunque nos maten y tengamos que empezar desde el principio, el juego es muy corto. Una media hora si somos hábiles y lo hacemos todo bien. Gracias a su corta duración y que el control responde muy bien: cada partida no nos tomará muchos tiempo e iremos mejorando.
Monstruos chiquititos, grandes proezas
Algo a destacar del juego es la cantidad de enemigos. 39 enemigos distintos, incluidos los jefes. Era algo de esperar sabiendo que el juego se basa en figuras coleccionables de monstruos. Pero siempre es de agradecer la variedad de enemigos. Y si conoces la serie, reconocerás a muchos (si no todos) de ellos. La única pega al respecto es la reutilización de jefes. Ya que como era habitual para alargar el juego, la fase final incluye una boss rush; donde tendremos que derrotar otra vez a todos los jefes.
Los sprites de los personajes están bastante cuidados y muy bien animados, con bastantes frames dedicados a cada animación y diferentes para cada protagonista. Los enemigos, por su parte, son bastante más sosos, pero cumplen.
Los escenarios son variopintos y curiosos debido al concepto de «escala reducida» de los monstruos. Andar por ellos es muy agradable. La mayoría ofrecen varias alturas por las que ir (subiéndote a los muebles u objetos varios).
La paleta de color, aunque muy limitada, está muy bien escogida. Todos los elementos están lo suficientemente detallados y constrastados para que en ningún momento se pierda el personaje o algún elemento; incluso en escenas de contraste cromático similares.
La única pega técnica es el parpadeo de sprites. Sobre todo cuando hay bastantes enemigos en pantalla. A veces se acumulan tal cantidad de enemigos en pantalla que la consola se resiente. Y esos parpadeps pueden llegar a ser un poco molestos.
Por su parte, la música acompaña, sin molestar. Pero tampoco tiene ningún tema a destacado. Los efectos de sonido es correcto. La verdad es que a nivel sonoro no hay nada realmente destacable.



Conclusión
Quizá Monster in my pocket no es el mejor juego que sacó Konami para NES. Pero es un juego que se disfruta a los mandos. No es sólo un producto basado en una licencia que agrade a los conocedores de la misma. A los mandos es divertido y muy disfrutable. Además, la posibilidad de jugar a dos jugadores siempre es de agradecer. Y gracias a su corta duración, creo que es idóneo para darle una oportunidad de jugarlo.

- Los protagonistas del cómic eran Gremlin y Hobgoblin. Para el juego decidieron cambiarlos y poner a Gremlin como jefe.
- Incluye dos mecánicas poco habituales para la época: el doble salto y la posibilidad de coger objetos y transportarlos.
- La versión distribuida en Asia es una rom hack oficial, llamada Batman & Flash. Los sprites de los protagonistas se cambiaron por la de los superhéroes.
- El monstruo Blemmyae, aunque sale en la portada no sale en el propio juego. Y la figura sólo se podía conseguir comprando el mismo, pues venía dentro de la caja.



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