Hay juegos que no te terminan de encantar, pero tienen algo especial que te engancha. Y cuando sacan una secuela, piensas que si mantiene ese algo, pero mejora eso que te chirriaba, esta secuela puede convertirse en lo que esperabas del primero. Esto es lo que me ha pasado con SteamWorld Dig 2. Para mí, a SteamWorld Dig le fallaban cositas, pero su mundo y la idea general del juego me enamoraron.

Ficha técnica

  • Título: SteamWorld Dig 2
  • Plataforma jugada: Nintendo (Switch)
  • Desarrolladora: Image & Form
  • Género: Plataformas, Acción-Aventura
  • Nº Jugadores: 1
  • Año: 2017

-Historia-

Tras la derrota de Vectron, Rusty desaparece. Dorothy, otra robot minera, decide ir en su búsqueda. Sigue las pistas hasta el antiguo pueblo minero de El Machino. Allí oye el rumor de que Rusty se ha convertido en una máquina monstruosa que genera los terremotos de la zona. Dorothy decide adentrarse en las cuevas para resolver todos los misterios que rodean a Rusty. Pero no estará sola: Fen, una reminiscencia de Vectron decide unírsele en su viaje como guía; y en subsuelo quedan una extraña colonia de licoreros y un montón de peligrosos.

Volvemos a la minería

La esencia jugable del juego sigue siendo la misma que en su predecesor. Manejamos a Dorothy igual que manejábamos a Rusty. Equipada principalmente con un pico, una lámpara para alumbrarnos y poco más, nos disponemos a volver a cavar las profundidades de la tierra. Volvemos al subsuelo para seguir la pista de la desaparición de Rusty y de paso, averiguar qué es realmente lo que crea los terribles terremotos de la zona y agenciarnos piedras preciosas por el camino.

Como en el anterior juego, cada vez que volvamos a la superficie, podremos vender los materiales conseguidos durante las excavaciones. Con ese dinero y con engranajes que encontremos, podremos mejorar nuestro equipo. Pero el subsuelo entierra muchas cosas.

Pero entonces, ¿es lo mismo que el primer SteamWorld Dig? En esencia sí. Pero esta segunda parte lo mejora todo. El subsuelo es bastante más amplio y se divide en varias zonas bien diferenciadas. Ya no es sólo una gran zona muy profunda. En este incluso tendremos que desplazarnos en la superficie para llegar a otras zonas del subsuelo. Es poca distancia, pero se agradece el cambio. Al menos consigue el objetivo de dar la sensación de encontrarnos ante un mundo más amplio.

Mejoras y más mejoras

A lo largo de nuestro viaje a las profundidades nos encontraremos un montón de materiales para vender, máquinas que nos ofrecerán mejoras permanentes y varias mini-cuevas. Cada mini-cueva será un desafío donde podremos conseguir más recursos, artefactos (que podremos intercambiar por planos de mejora de equipo) y engranajes (esenciales para implementar las mejoras).

Estos poderes son bastante más interesantes que los que conseguíamos en la primera entrega. Aparte de las mejoras y potenciadores para cavar más rápido, hay otras más enfocadas en la exploración y el desplazamiento. Porque esta vez sí, el juego tiene un diseño más metroidvania. No sólo en el mapa, más amplio, con zonas diferenciadas e interconectadas entre sí. Sino que también habrá zonas a las que no podremos acceder o se nos complica mucho la cosa sino vamos con cierta mejora. Por lo que el «backtracking» no sólo será al pueblo a vender; será a zonas ya exploradas para conseguir acceder a más tesoros, engranajes y hasta nuevos caminos.

Y al igual que su anterior entrega, también hay zonas secretas con engranajes o artefactos, tanto en el subsuelo como dentro de las cuevas.

Al haber más zonas, la variedad de entornos y enemigos cambia bastante más. También dispone de enemigos/jefes en ciertas zonas. Otorgando al juego más variedad si cabe.

Por su parte la historia está algo más trabajada, aunque tampoco os esperéis una grandísima historia. Pero al menos se complica la trama, los personajes secundarios tienen más personalidad y más de uno con sus inquietudes personales. Además, varios de ellos tendrán su momento de importancia en la trama, teniendo alguna pista o nos darán un objetivo a seguir. Consiguiendo que el misterio que rodea todo te haga querer seguir explorando.

Aparte de los personajes más esenciales, contaremos con los «NPC de utilidades» (como los llamo yo): la tienda de materiales, el de las mejoras, el coleccionista de artefactos y el que te vende engranajes.

El sentido del humor seguirá estando presente. Sobre todo en las descripciones de las mejoras y los montones de guiños en los artefactos.

Las cosas que no cambian

A nivel gráfico y artístico el juego es totalmente continuista. Pero su diseño entre steampunk y junkpunk sigue siendo una delicia. A nivel sonoro, también me ha parecido una mejora. Con una banda sonora más variada e interesante.

A pesar de todas las mejoras, SteamWorld Dig 2 puede presentar ciertos problemas para muchos jugadores. El juego, en esencia, es muy continuista. Aunque mejore la exploración y todo sea más fluido, la jugabilidad básica seguirá siendo: baja, cava, llena el zurrón, sube, vende, mejora y vuelta a empezar. Y si ese ciclo jugable o la exploración no te llena en absoluto, este juego no va cumplir las expectativas.

Secuela digna, pero continuista

Hay veces que no hace falta reinventar grandes cosas para sacar una secuela digna. En ocasiones basta con mejorar o ampliar esos pequeños detalles que se quedaron un poco cortos. SteamWorld Dig 2 hace exactamente eso. Coge todo lo que funcionaba del primero, lo amplia y lo mejora, pero sin tocar la esencia del mundo de SteamWorld. Por lo que si el primero te gustó, pero como me pasaba a mí, creías que le faltaba un poco más de variedad para ser un gran juego… Esta segunda parte va a darte lo que buscas. Eso sí, si el ciclo de exploración minera o sus bases jugables no terminaron de convencerte en el primero, aquí no vas a encontrar un cambio que te haga cambiar de opinión.

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