Aladdin de Super Nintendo: El peli-juego plataformero por excelencia

Hubo un tiempo en la que Disney era sinónimo de calidad. Cada película se convertía en un clásico casi instantemente. Hubo también una temporada en la que los juegos basados en sus franquicias, eran una apuesta asegurada. En la etapa de los 8bits empezamos a ver grandes juegos, pero en los 16bits llegaron a su potencial. Uno de esos videojuegos de la era dorada de Disney en 16bits es sin duda Aladdin. Y ambas versiones, tanto la de Megadrive como la de Super Nintendo son juegazos. Así que no voy a entrar en cuál de los dos es mejor, porque me parece injusto. Son dos juegos diferentes y ambos con una calidad exquisita.

En esta ocasión, reseño la de SNES. Empiezo por ella porque es con la que pasé mi infancia y me he pasado muchas más veces.

Ficha técnica
  • Título: Disney’s Aladdin
  • Plataforma: Super Nintendo (SNES)
  • Desarrolladora: Capcom
  • Género: Plataformas
  • Nº Jugadores: 1
  • Año: 1993

La película trasladada a las plataformas

La trama creo que nos la conocemos todos, ¿no? Es una versión bastante fiel a los eventos de la película. En donde nos pondremos a los mandos de Aladdin en un entretenido juego de plataformas. Porque esta versión del juego es sin ningún tipo de duda un plataformas puro y duro. Donde tendremos que pasarnos todas las fases saltando y balanceándonos por los distintos escenarios del juego.

El juego se divide en varios niveles o etapas divididos en distintas zonas. En las que recorreremos los distintos escenarios vistos en el filme (las calles de Agrabah, la Cueva de las Maravillas…) y alguno extra. Gracias a esta variedad de escenarios, tendremos plataformas de lo más variopintas.

Aladdin puede saltar, rebotar en enemigos y en algunos objetos y balancearse en agarres y pivotes. Hay un objeto escondido, una manta, que nos permitirá descender lentamente; haciéndonos la aventura más sencilla. Pero para que no todo sea saltar, también dispone de unas manzanas con las que eliminar a los enemigos pequeños y atontar a los grandes.

Controlar los saltos y rebotes de Aladdin es esencial para terminar la aventura. Afortunadamente se el juego se siente estupendamente a los mandos. Los controles responden muy bien y precisos. Por lo que los fallos que tengamos será principalmente por falta de habilidad.

El juego también dispone de dos fases de vuelo, donde manejaremos la alfombra voladora. Uno será la huida de la Cueva de las Maravillas, donde tendremos que esquivar la lava, las rocas que caen y los pasillos angostos de la cueva. La otra fase es el tranquilo paseo nocturno con Jasmine.

Y un poquito de exploración

Para dar un toque de exploración extra a las fases y que no sea solo una yincana de obstáculos, hay algunos objetos a coleccionar. A lo largo de los niveles hay unas esmeraldas y diez rubíes que podemos recoger. Cada esmeralda nos dará un punto y cada rubí, tres. Cada vez que obtengamos 100 puntos de gema, ganaremos un corazón de vida extra (hasta un máximo de diez). Aunque no será la única forma de conseguir corazones extras. Escondido en cada nivel hay un cofre del que saldrá el escarabajo dorado. Si lo atrapamos, al terminar la fase tendremos una tirada a la ruleta de la suerte del Genio, donde podremos conseguir vidas, recargas de salud, corazones extra y continuaciones.

Por si fuese poco, en algunos cofres repartidos por las fases nos encontramos un corazón extra y lámparas mágicas (dan una vida extra).

Hay un objeto extra que mencioné un poco más arriba: la manta. La manta nos permite planear. Sólo se encuentra en algunas de las en fases del juego. Si por alguna razón perdiésemos todas las vidas y tiramos de continuación, dejaríamos de tener la manta. Toca buscarla de nuevo. No es esencial para pasarse el juego, pero sí que favorece y facilita el juego, sobre todo la recogida de los rubíes.

En un ambiente precioso

Un videojuego basado en una película animada no se puede permitir el fallo de tener unos gráficos y unas animaciones que no den la talla. Pero si algo caracteriza a los juegos de la época dorada de las adaptaciones de licencias es precisamente eso: eran la película pero versión jugable. Y eso sólo se puede conseguir con unos gráficos muy afines y una gran jugabilidad detrás.

Los gráficos y sprites de Aladdin están muy logrados. Cada personaje es como debería ser siendo fácilmente reconocibles. Con sprites lo suficientemente grandes para que estén detallados y no perdamos ningún elemento por el escenario.

Los niveles son muy variados y diferenciados entre sí, con un diseño muy acorde. Aunque, en mi opinión, los niveles de la Cueva de las maravillas, el interior de la lámpara y la pirámide son de los más inspirados y variados. Ofreciendo una variedad extra de situaciones y texturas (agua, lava, arena en movimiento).

Entre nivel y nivel, te van contando los acontecimientos de la historia a través de cut-scenes muy elaboradas. Muchas de ellas son calcos a fotogramas de la película y las otras siguen el estilo a la perfección.

La única pega son la poca variedad de enemigos. Pero sabiendo que el juego se basa principalmente en plataformas y obstáculos, los enemigos son un añadido extra para darle un poco de dinamismo al juego. y que no todo lo que te haga daño sean objetos inanimados como fuego o pinchos. Eso sí, el jarrón alado con patas de pollo… sigo sin saber de dónde ha salido.

Es cierto que la versión famosa por las animaciones es la de MegaDrive (faltaría más, teniendo a los animadores de la peli involucrados). Pero el equipo de Capcom hizo un trabajo excelente. Todo se siente que me mueve bien y fluido. Y tienen algunos detalles extras que ofrecen más ambiente al juego. Como por ejemplo, los cambios en las expresiones de las plataformas de Genio (los que tienen cara) o las animaciones de Abu haciendo… literalmente el mono por el escenario.

En un mundo ideal…

En un mundo ideal, Capcom no usaría tantos efectos de sonido de su repositorio habitual.

Comprendo que hacer sonidos nuevos para cada juego, sobre todo si son ruidos de rebotes y trampas, debe ser entre costoso y aburrido. ¿Quién se da cuenta de que el muelle de un juego suena igual al de otro juego? Supongo que muy poca gente. Pero cuando te pasas juegos muy distintos de una compañía, tan seguidos (como ha sido mi caso)… lo notas. En la reseña reciente del Mickey Mouse’s Magical quest, mencioné que los sonidos me recordaban mucho a otros. Ahora que me he rejugado el Aladdin, muchos me han recordado al Magical Quest. Quiero pensar que es porque ambos juegos salieron con muy poco tiempo de diferencia (alrededor del año entre la salida de ambos juegos). Pero si nos ponemos a hilar fino, ambos créditos están firmados por «Anie».

Menos mal, que a nivel sonoro adapta bastantes temas de la película. Para los fans de la película es un gustazo pasarse niveles con adaptaciones de temas como Arabian nights, A whole new world o A friend like me. El resto de temas no desentonan con la banda sonora adaptada.

¡Eres libre!

Es el último deseo de Aladdin a Genio. Pero, tú lector, también lo eres. Ya casi se acaba esta entrada. Para terminar una breve conclusión.

El Aladdin de Capcom para Super Nintendo es un gran juego de plataformas. Ideal por igual, tanto para amantes del filme en el que se basa, como para los amantes de las plataformas o juegos bien hechos. A día de hoy se sigue sintiendo bien a los mandos y es divertido. Aunque a día de hoy el juego se ha quedado muy corto (ya lo era en su día) y bastante fácil. Además, como tiene un sistema de contraseñas por nivel, se ha convertido en un juego estupendo para sesiones cortas y para los más jóvenes o principiantes de la casa.

Si consigues todos los rubíes, te felicitan al final

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