Estamos en temporada de premios de cine y con ella, sus nominaciones. Suelo echarle un vistazo a las animaciones nominadas. O mejor dicho, lo intento. Hay veces que me es imposible ver todas. Algunas veces por tiempo, otras, porque por lo general los cortometrajes sólo están disponibles en abierto durante tiempo limitado o sólo se emiten en ciertos festivales.

En esta ocasión voy a romper un poco la dinámica habitual que tengo en el blog. En vez de dedicarle una entrada dedicada a cada uno, voy a hacer una conjunta de los tres cortometrajes nominados al premio Bafta este año 2026. En cada corto daré una breve opinión personal del mismo.

Solstice

Solstice es un cortometraje creado por Luke Angus, en el que un solitario inuit tiene que lidiar con el que parece un interminable sol de verano para encontrarse con su amor perdido.

Opinión personal: A nivel visual es precioso. Y reconozco el enorme trabajo que hay detrás del corto. Excepto la música, todo lo demás lo ha hecho el propio Angus en no sé cuánto tiempo. Pero tengo grandes dilemas con la historia. Es emotiva, eso no lo niego. Pero el problema reside en el regusto que me ha dejado. La trama es deprimente durante casi todo el corto. Intencionado y con lógica. Pero el problema está en el arco final, que se supone que debe dar el toque «feliz»:

Spoiler
Se acabó el verano, se reúne con el ser querido y soluciona a su problema en el próximo verano. Pero eso no es un final feliz. Es un duelo eterno. El protagonista no acepta el destino y no pasa página. Se aferra a su dolor y a su recuerdo.

Y creo que ese es un mal mensaje.

Además, desgraciadamente me recuerda mucho a su anterior cortometraje, Alienated, el cual tiene una esencia muy similar.

Cardboard

Escrito, diseñado y dirigido por J. P. Vine. Cardboard nos cuenta la entrañable historia de una familia. Un padre viudo teme que le ha fallado a sus hijos al tener que mudarse a un desastroso parque de caravanas. Pero gracias a una caja de cartón y la imaginación de los niños, el traslado no parece tan malo.

Opinión personal: Me parece el más bonito y entrañable de los tres cortos animados. ¿Quién no ha jugado con una caja de cartón? A mí personalmente me encantaba. Me creaba fortalezas y castillos para mí o para mis juguetes. Y creo sinceramente que los juegos en los que la principal herramienta es la imaginación son los mejores. No hay límites. Los únicos límites los pone tu mente.

Además, creo que el juego entre padres e hijos crea uno de los mejores vínculos que existen. Ojalá no dejemos de jugar nunca.

Two black boys in paradise

Dirigido por Baz Sells. El cortometraje trata sobre la historia de amor de dos jóvenes Eden y Dula, en un viaje de autoaceptación. Basada en el poema de Dean Atta.

Opinión personal: Lo siento, este no lo he podido ver completo. Pero sí que he podido escuchar el poema en el que se basa.

No voy a negar que el cortometraje tiene una factura técnica que me llama la atención. Pero… ains, la trama. No saquéis las antorchas. Pero creo que a estas alturas de la vida, y más en una Inglaterra del siglo XXI, el mostrarnos una pareja homosexual como como abanderados de la resiliencia me parece absurdo.

Spoiler
Y como no he visto el corto, no puedo opinar sobre si toca ciertos temas. Pero como sea fiel al poema… Me parece feo (por no decir otra cosa) que a estas alturas, tenga que reiterar que las personas negras también son personas y que en el paraíso no existe la gente blanca. Viva el «racismo inverso».

En serio, muchos traumas ha tenido que tener el poeta. A mí, sinceramente, me cansa un poco tanta agenda.


En cualquier caso, estos son los tres cortometrajes seleccionados para el Bafta. Curiosamente, ninguno de los tres ha sido nominado para los Oscars. Este año está curioso en cuanto a premios.

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