Johnny Express: Cuando el servicio postal crea el caos

Tengo un paquete retenido en aduanas desde hace más de una semana. No sé por qué y tampoco me notifican nada, ni la tienda ni el servicio de paquetería. La cuestión es que mi paquete está en el limbo aduanero. E irremediablemente me he acordado de un corto que vi hace muchos años. Recordaba que era muy bueno, de comedia y relacionado con servicios de paqueterías.

JohnnyExpress es un corto de 2014 creado por Kyungmin Woo. En el cual seguiremos las peripecias de un repartidor espacial.

Sí, el servicio postal interplanetario existe. Los seres del espacio exterior también tienen derecho a mandar y recibir paquetitos varios. Y como en el planeta Tierra, el servicio postal hay veces que deja mucho que desear.

El universo es inmenso. Y en toda esa inmensidad debe existir de todo. Solemos pensar en planetas climatológicamente hostiles, algunos habitados por criaturas igual de hostiles; otras veces, planetas más similares a la Tierra o de entornos agradables (desde el punto de vista humano) y criaturas o habitantes de trato más agradable. Pero pocas veces nos paramos a pensar en la escala. Y si lo hacemos, suele ser a lo grande. Planetas gigantescos y criaturas enormes. Pero… la miniaturización también debe existir en el espacio.

Partiendo de que lo microscópico también tiene cabida en el espacio, también puede haber civilizaciones pequeñitas en tamaño. ¿Y quién nos dice que esa vida microscópica no tiene derecho a enviarse enseres varios? ¡Tiene todo el derecho! Incluso a nivel interplanetario.

Pero el problema no es que los seres del espacio exterior puedan mandarse paquetes o no, sino que no somos conscientes de que existan cosas así. ¿Quién se para a pensar que estamos pisando a cientos de seres microscópicos? No hace falta irse al espacio para pisotear vidas a tutiplén. ¿Sobre cuántos ácaros nos tumbaremos en el sofá? El ser que no vemos, en esta ocasión por ser demasiado pequeño, nos es tan desconocido como el que vive en el alguna parte del universo.

Al perezoso repartidor (o agotado de los viajes espaciales, quién sabe) le debe pasar lo mismo. Ni se ha parado a pensar en que en ese asteroide de apariencia desolada, se esconde una civilización entera de seres diminutos. Ni los pobres marcianitos morados se pensaban que un ser de tamaño colosal iba a posarse sobre su querido planeta, creando tal destrucción a una velocidad trepidante. Aunque el tamaño del paquete a repartir le tendría que haber dado alguna pista. Pero desde el primer momento sabemos que el repartidor no es el más avispado, ni el empleado del mes.

Tampoco los habitantes del planetoide pensaban que existían seres tan colosales por la galaxia. Porque de haberlo sabido, posiblemente hubiesen tenido medidas para evitar semejante catástrofe.

Por eso mismo este corto es tan espléndido. No sólo por su calidad técnica. Sino por saber mostrar con un un toque cómico impecable esa dualidad de la perspectiva: lo grande contra lo diminuto y la tranquilidad (o pasotismo) del repartidor contra el caos de los habitantes. Es difícil llegar a ese equilibrio. Y JohnnyExpress creo que lo consigue.

Ahora la pregunta es ¿te atreverías a contratar sus servicios?

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