Empiezo a pensar que tengo una relación amor-odio un tanto extraña con el terror. Por norma general no me gustan las historias de terror, pero cada vez que se me cruza una novela de Poe, H.P. Lovecraft o alguna novela del estilo, me la leo. Luego no termina de gustarme ninguno, excepto muy contadas ocasiones; pero sigo cayendo en el bucle. ¿Será por el misterio? Porque ese género sí me gusta y todas historias de terror cósmico o paranormal están rodeadas de misterio. Puede que sea esa la razón. Y ese ambiente de misterio con detectives, más que es una aventura gráfica, han sido los causante de que adquiriera The dark rites of Arkham en cuanto lo vi.
Ficha técnica
- Título: The dark rites of Arkham
- Plataforma jugada: PC
- Desarrolladora: Postmodern Adventures
- Género: Aventura gráfica | Terror
- Nº Jugadores: 1
- Año: 2026

El detective Jack Foster, de la policía de la ciudad de Arkham (Massachusetts) tiene un nuevo caso. Ha localizado a un chantajista al que perseguía, encerrado en la habitación de un edificio. Parece una detención fácil, pero cuando llega al edificio algo le huele mal, muy mal. Allí descubrirá un extraño asesinato y a partir de ahí, todo se complica. Con la ayuda de su nuevo compañero, el experto ocultista Harvey Whitman, deberá resolver una amenaza sobrenatural que puede acabar con la humanidad.
Nos encontramos ante una aventura gráfica estilo point and click con regusto clásico. Misterio, puzles, diógenes de inventario (si esto lo puedo coger, para algo servirá…) y un guión mordaz. Con esto solo, a cualquier amante de las aventuras gráficas clásicas, como las de LucasArts o Sierra, ya debería bastarle. Si eres fan de las novelas de H.P. Lovecraft, este juego debería estar en la lista de deseados desde ya.
Pero voy a detallar un poco más los pros y contras del juego, por si queda algún indeciso.
Recogiendo pistas y algún trasto
Como buena aventura gráfica, nuestro intrépido detective, tendrá a su disposición un inventario y la capacidad de poder moverse a distintas localizaciones, según las vayamos desbloqueando. La interfaz es muy sencilla y simple. Click para interactuar y el personaje hará la acción requerida (hablar, recoger el objeto…). En la barra superior aparecerá un desplegable con el inventario. Fácil e intuitivo.
Como buena aventura gráfica, encima con temática policíaca/misterio, no faltan los puzles. Los cuales no me han parecido nada difícil. No sé si es por haberme pasado tantas aventuras gráficas o porque realmente los acertijos de Arkham no exigen mucho. Me ha parecido bastante intuitiva la manera de resolver los puzles. En muchos de ellos he intuido la solución y sólo he tenido que averiguar los pasos a seguir o la manera de llevarlo a cabo.
Para los que se atasquen un poco más, el juego no tiene sistema de pistas, pero tienen cosas a su favor. Los escenarios no son muy grandes y recorrerlos no será complicado. El inventario tampoco es muy grande, así que tampoco te pierdes en un sinfín de objetos. Y en proporción con otros juegos, pocos necesitan combinarse entre ellos.



Digno de una novela de H.P. Lovecraft
La historia es lo mejor que tiene el juego. Para los amantes del misterio, y en particular los amantes de las novelas de Lovecraft, el juego es una delicia. La cantidad de guiños y referencias es abrumadora. El juego puede considerarse otra historia más de los mitos de Cthulhu.
The dark rites of Arkham lo tiene todo. Un guion brillante, con diálogos ácidos muy bien escritos y con la suficiente seriedad y madurez como para darnos una historia de terror y misterio de categoría. Porque los guionistas del juego han entendido algo muy bien: el horror funciona mejor cuando está contenido. Muchos otros juegos, al meter fantasía oscura, cultos, rituales y horrores imposibles… quieren meter tanto que la historia se convierte en una especie de espectáculo macabro, perdiendo todo el tono maduro que el verdadero horror requiere. Porque el terror de Lovecraft es el miedo a lo desconocido, a lo que no puedes ver.
Este juego, sin embargo consigue encontrar el equilibro, manteniendo una sensación de peligro creíble en un mundo lleno de fantasía. Y eso es algo difícil de conseguir. Además, por si fuese poco, el ritmo no decae en ningún momento. Siempre hay una amenaza o un misterio acechándonos a la vuelta de la esquina.
Además, capta bastante bien la mente del estadounidense promedio de los años 30, en plena Gran Depresión. Mezclando muy bien la incertidumbre política y económica del país, con la incertidumbre de lo paranormal. Son tiempos duros para todos. Esa sensación de «poco nos pasa con lo que tenemos encima» se respira en todo el juego.
Y para los más tiquismiquis del lugar, el juego está en perfectísimo castellano.



Pixeles de los buenos
A nivel gráfico nos encontramos con una delicia pixel art. Con escenarios muy detallados y ambientes genialmente conseguidos. La ciudad de Arkham tiene ese aura de ciudad decadente y pesimista del Estados Unidos de la Gran Depresión. El juego cuenta además con unos planos cercanos muy detallados en algunas conversaciones y momentos.
Quizá el mayor punto negativo de sus gráficos sea la representación de ciertos elementos. Es cierto que algunos entes, como el legendario Cthulhu, tengan una forma muy definida en el imaginario popular. Pero creo que muchas de estos seres, cuanto más indescriptibles sean, más terror dan. Darle forma, y más en forma de píxeles, le resta notoriedad. Pero entiendo que había que hacerlo.



Terror a ritmo de jazz
Nos encontramos ante una banda sonora bastante buena, compuesta por Matías J. Olmedo. Cuenta con 39 temas, que no están nada mal. Lo mejor que tiene es que aunque nos encontramos ante un juego de terror, los temas son bastante variados. Sí, los hay que evocan el terror y el misterio, pero hay más. Otros temas nos meten de lleno en el contexto histórico del juego, con temas de jazz y blues, y algunos temas de la época.
Entre estos temas, los amantes del jazz (o de la música en general) podemos reconocer fragmentos del Moonlight serenade de Glenn Miller, o temas como «Jazz me blues» de la Dixieland Jazz Band o la marcha militar «The Washington Post march».
Un misterio y un ritmo que atrapan
La verdad es que no tenía muchas esperanzas puestas en The dark rites of Arkham cuando me lo compré. Tengo que admitir que las aventuras gráficas, el género policiaco/misterio y el Estados Unidos de postguerra son cosas que me encantan a niveles cuasi enfermizos. Pero el tema del terror me echaba un poco para atrás. Los libros de Lovecraft y similares, aunque me los leo, no los metería entre mis libros favoritos. Pero probé la demo y me enganchó lo suficiente.
Y ha sido uno de esos juegos en los que quieres seguir jugando. Me ha durado unas 7 horas, la cual me parece una duración estupenda para una aventura gráfica. Pero, ¿sabéis qué? Se me ha hecho corta. Creo que su relativa sencillez a la hora de resolver el enigma, su ambiente y su excelente narrativa, ha conseguido que me atrape de una manera especial. Supongo que también ha influenciado que aunque no sea fan de Lovecraft, al conocer su mundo, he pillado todas las referencias. Aunque creo que si no hubiese conocido ese mundillo, también me habría gustado tanto… aunque perdiese la mitad de la «chicha».
Por tanto, si eres fan de las aventuras gráficas, el misterio o las novelas del autor de Providence, The dark rites of Arkham debería estar en tu lista sí o sí. Y si no perteneces a ese grupo o las aventuras gráficas te tiran para atrás por su dificultad, yo le daría una oportunidad a este juego. Hay juegos que se merecen una oportunidad porque te pueden sorprender. Y quién sabe… a lo mejor este juego consigue que te adentres en lo desconocido.



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