Cada vez que entraba en un salón recreativo se me iban solos los ojos a dos cosas: las máquinas con perféricos. Era ver un gabinete con algún tipo de arma y acercarme a ellas. Los demás gabinetes, aunque molasen mucho, tenían videojuegos más o menos parecidos a los que podíamos tener en cada. Pero eso de tener un periférico con asiento, volante o una pistola con la que apuntar al monitor. Eso era una cosa que sólo podías disfrutar en un salón arcade. Y sí, estaba la zapper de NES o el SuperScoope de SNES, pero no era lo misma sensación de poderío. Uno de esos gabinete con pistola que más recuerdo era el The House of the Dead.
Ficha técnica
- Título: The House of the Dead
- Plataforma jugada: Arcade / PC
- Desarrolladora: Sega
- Género: Shooter (sobre raíles)
- Nº Jugadores: 1-2
- Año: 1996

El director de investigación de DBR Corporation, el Dr. Roy Curien, es un aclamado bioquímico y genetista. Pero la naturaleza de sus experimentos lo ha vuelto loco. Y el 18 de diciembre de 1998 decide liberar a todas sus creaciones.
La investigadora Sophie Richards hace una llamada de auxilio a su prometido, el agente Thomas Rogan y a su compañero del AMS, G. Los agentes encuentran la mansión llena de extrañas criaturas que atacan al personal científico que trabajaba en la mansión. Su misión: salvar a todos los científicos que puedan, derrotar a todas las criaturas y detener al Dr. Curien.
Coge tu arma y empieza a disparar
The House of the Dead es un juego de disparos sobre raíles. Hay mucha gente que se queja de que el personaje se mueva solo, pero hay que ponerse en situación. Te acercas a la recreativa, coges la pistola con las dos manos (algunas las recuerdo bastante pesadas), metes moneda y te pones a jugar. Imagina mantener semejante pistolón de plástico, ponerte a una distancia del monitor, apuntar y disparar. ¿Cómo demonios manejas un control adicional para manejar al personaje? Sería incomodísimo. Ir sobre raíles es lo mejor. Tú solo te preocupas de disparar y seguir con vida. Que en ocasiones no es tan fácil. Recordemos que es un juego arcade.
Apuntar y disparar. Así de sencillo es el control de The House of the Dead. En la máquina arcade para recargar sólo tenías que disparar fuera de la pantalla.
Personalmente he tenido la suerte haber jugado en su día en la recreativa original. Pero nunca pasé del final de la segunda fase. Pero hay otras alternativas, los ports. No mucho después de su estreno en arcades, tuvo dos ports: a Sega Saturn y a PC.
Una mansión con muchos caminos
El juego se divide en cuatro fases. En cada fase avanzaremos eliminando a todos los enemigos que podamos, mientras que intentamos rescatar a los científicos que queden con vida. Al final de cada fase nos esperará una criatura especial que actuará de jefe de fase.
Siendo un juego sobre raíles, cabría esperar que el juego fuese lineal. Pero no; a lo largo de sus cuatro fases, podremos recorrer la mansión por varias rutas. Que vayamos o no por una ruta dependerá de nuestras acciones en determinados momentos: rescatar o no a algún científico, accionar botones, destruir trampillas…
Las tres primeras fases tienen distintas rutas por las que podemos avanzar. En cada ruta aparecerán enemigos distintos. Hay rutas más difíciles que otras (independientemente de la dificultad que hayamos elegido).
En la versión de PC, al morir y no continuar la partida (game over) se nos muestra el recorrido que hemos completado en esa partida. Donde puedes ver cuántos desvíos hay y desde dónde se desvía.
Y llena de peligros
Aunque en las versiones porteadas podemos escoger la dificultad, nos encontramos ante un juego arcade. Nuestro protagonista no es que tenga muchas vidas y perdemos una cada vez que un enemigo nos da, perdemos una vida. También perderemos una vida si le disparamos a uno de los científicos. Con suerte, repartidos por la mansión hay algunas vidas ocultas en recipientes que podemos destruir y si rescatamos a uno de los científicos, es posible que nos lo agradezca con una vida o desbloquee una ruta.
Escondidos por los niveles, al igual que las vidas, podemos encontrar monedas y ranas doradas (no entiendo lo de las ranas). Sólo sirven para que subir la puntuación de la fase. Al final de la fase, veremos un recuento de científicos salvados y los puntos que llevemos. La puntuación (que yo sepa) no da nada. Sólo para entrar en un ranking de puntuación al final del juego… Como muchísimos juegos arcades.



Cada enemigo tendrá su patrón de ataque y algunos tienen puntos débiles. Algunos enemigos aparecerán de la nada o de esquinas fuera de cámara. Mientras que otros serán muy rápidos o muy agresivos. Por lo que será vital memorizarlos para que cada vez que aparezca otro igual, lo elimines lo antes posible. Lo bueno es que los enemigos son fijos en todas las partidas. Así que será fácil aprenderse los patrones y anticiparse al siguiente ataque.
Pero como buen arcade, no es un juego largo. La partida simple nos llevará una media hora. Por lo que si nos matan, no tardaremos mucho en llegar donde estábamos. Y gracias a lo corto que es, podemos explorar e intentar descubrir otra ruta en cada nueva partida.
En su versión para PC, apuntar y recargar es bastante cómodo y fácil, por lo que la dificultad no es tanta como en su versión arcade. En la recreativa, manejar la pistola, apuntar a la pantalla y recargar (fuera de ella), podía ser muy estresante de vez en cuando. Y había que aprovechar las pequeñas pausas para recargar sí o sí, para afrontar la siguiente oleada con el cargador lleno. Y apuntar bien para no desperdiciar balas y no tener que re-apuntar a la pantalla tras recargar.
Sin contar que cada vez que se disparas en la versión arcade hay un destello blanco. No recuerdo que molestase mucho en el gabinete original. Pero jugando en los monitores actuales puede llegar a ser bastante molesto. Pero ese flash casi constante, irrita y no ayuda nada en tener una partida calmada.



Disparos, sangre y vísceras
A nivel gráfico, la versión de arcade era impresionante. Personalmente, los juegos de disparos no me llamaban mucho la atención (a no ser que tuviese gabinete especial, como éste), pero no recuerdo ningún juego de la época donde pudieses desmembrar a balazos a los enemigos. Quizá porque los otros a los que jugaba (Virtua Cop y Time Crisis, principalmente) no eran de temática de terror. Pero The House of the Dead era visceral. Criaturas feas y asquerosas, sangre y desmembramientos. Y por los años 90, el gore nos pegó duro. Y todo lo que fuese sangriento, brutal y asquerosillo, era digno de ser visto y/o jugado.
Respecto a la banda sonora me parece extraña. Es una banda sonora más propia de una película de acción (algo cutre) de los 90. Aunque quizá ese fuse el objetivo desde el principio. Aparte, según la versión, algunos temas tienen unas voces y ruidos que son más turbios que el resto del juego. Sólo hay que escuchar el tema que suena durante la segunda fase en alguna de las versiones —El «hello daddy» con voz de niño pequeño me da muy mal rollo.—
A nivel sonoro el juego destaca con buenos efectos, con distintos sonidos de monstruos, tiros, roturas de cristales… Cosa que en este tipo de juego se agradece bastante. Además, cuenta con algunas voces, tanto de los científicos como en las pequeñas cinemáticas (en el motor del juego) en algunas secciones.
Distintas versiones, distintos acabados
La versión de PC hace muchas concesiones técnicas. Teniendo unos gráficos bastante menos impresionantes. Con fallos en los polígonos en las cinemáticas, bastantes menos texturas y en general, todo más pobre. Pero tiene su punto positivo. La sangre es roja. La versión de arcade, por temas de posibles problemas de distribución en los diferentes salones arcade, la sangre está censurada y es de color verde. Eso incluye a unos enemigos, que serán verdes o rojos completamente (¿estaban cubiertos de sangre?), según versión.
Por lo demás, el juego es el mismo. Así que dependerá de cada uno elegir cómo quiere ver el juego: con gráficos detallados y con texturas, pero con sangre verde… o gráficos más pochos, pero sangre roja.



Por si la sangre roja no fuese suficiente incentivo, la versión de PC tiene otras bondades en forma de distintos modos: el modo arcade; el modo PC, con modo coop a 2 jugadores a elegir entre una variedad de personajes, donde cada personaje tiene sus características y el modo combate, donde podremos lugar contra los jefes. Además de poder modificar algunos ajustes, como la cantidad de vidas, continuaciones y la dificultad. Cosas que eran imposible de cambiar en el arcade.
Un juego mítico
En definitiva, The House of the Dead es uno de los shooters sobre raíles más recordados de la época de la recreativa y con razón. Un gabinete llamativo con pistolas, partidas cortas, frenéticas llenas de enemigos espeluznantes y llenas de gore. Diversión noventera en estado puro.
Personalmente me quedo con la versión del PC. Aunque el arcade original tiene su magia y es única e irrepetible. La versión doméstica también tiene su encanto. Si en mi casa tuviese el gabinete con la pistola… Entonces sí que no sabría con cuál quedarme…



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